Como ya hice, menos de lo que hubiese querido, con las clases de doctorado en mi anterior blog, voy a intentar ir escribiendo algo sobre los aspectos que me llamen la atención de los seminarios del CAP. miércoles, 10 de octubre de 2007
La familia... y uno más
Como ya hice, menos de lo que hubiese querido, con las clases de doctorado en mi anterior blog, voy a intentar ir escribiendo algo sobre los aspectos que me llamen la atención de los seminarios del CAP. viernes, 5 de octubre de 2007
Desahogaos
Por todos es sabido lo pesaditos que se ponen algunos reporteros cuando persiguen al famoso de turno en aeropuertos, calles, centros comerciales y demás. Para los que no seáis del gremio, antes de nada, explicaré que al igual que ocurre con el periodismo generalista, los que están sentaditos en los platós de televisión, cobran una pasta. Por el contrario, el reportero de a pie tiene un sueldo tan miserable que da vergüenza hasta decirlo.
Hechas las aclaraciones pertinentes, vamos al asunto. Los reporteros no son trabajadores de la televisión sino de distintas productoras. Dichas productoras venden las imágenes una vez que las tienen y no antes. Cuanto más interesantes sean las imágenes, más televisiones las solicitan y, por lo tanto, más dinero ganan. Así pues, si la muchacha que está en el aeropuerto esperando a La Pantoja consigue unas declaraciones, podrá venderlas por unos 150 euros. Si La Pantoja la insulta, pagarán unos 320 euros y si La Pantoja le pega, le rompe la cámara o similar, podemos hablar de unos 500 euros. Por supuesto, cuanto más agresivo, más teles compran las imágenes y más 500 euros se suman.
Suponiendo que "haya suerte" y se alcancen los 500 euros, el reportero y el cámara pueden llevarse unos 100 o 150 euros cada uno, ya que la productora en la que trabajan, se queda parte de los beneficios. También debemos tener en cuenta que en ocasiones pueden estar 8 horas en la casa de La Pantoja sin tener nada, es decir, horas de trabajo que no se pagan.
Teniendo todo esto en cuenta, os pido que seáis todo lo comprensivos que podáis con esta gente, (no con los Mariñas y compañía ni con los programas y/o televisiones que crean este mercado). A lo mejor si un reportero se pone muy pesado para que el famoso se cabree, es porque tiene que pagar el dentista de su hijo.
martes, 2 de octubre de 2007
Precaución amigo conductor...
Este fin de semana han fallecido en accidentes de carretera más de 30 personas. Sinceramente, y por mal que suene, me parece escaso el número teniendo en cuenta la cantidad de energúmenos que van al volante hoy en día.
Dejando a un lado las estadísticas, voy a aportar mi granito de arena en base a la ciencia de la observación. En mis largas horas al volante, muchas más de las que yo siempre he querido, me he dado cuenta de varias cosas:
1. Los Mercedes salen de fábrica sin intermitentes.
2. Los volantes de la mayoría de los coches se bloquean en las rotondas, impidiendo realizar el giro correspondiente al carril.
3. Cuando vas por autovía y quieres pasarte al carril izquierdo para adelantar, miras por el espejo y no ves a nadie y justo cuando estás en el carril, vuelves a mirar y no se sabe de dónde, aparecen 5 coches detrás dándote las largas.
4. El del carril de la derecha siempre girará a la izquierda y el de la izquierda, a la derecha (ya ves tú, qué les costará ponerse en su sitio).
5. Cuando vas apurado en el carril de aceleración para entrar en la autovía, ni dios se cambia a la izquierda para facilitarte la entrada.
6. Todos los conductores del modelo Seat León son asesinos en potencia.
Aviso que dentro de nada me dan mi coche y volveré a sufrir las fatalidades del tráfico (ahora sólo sufro los retrasos de Latbús). Como dicen que toda experiencia negativa te cambia, tras el accidente de este verano, aviso que pienso actuar como en esta escena de la película "Carretera perdida" de David Lynch.
jueves, 27 de septiembre de 2007
Insert Coin
Para seguir con esa absurda filosofía, comienzo un nuevo blog. Intentaré dos cosas: escribir más a menudo que en el otro y dar un cambio de estilo o lo que es lo mismo, no escribir 3 folios sobre la insoportable levedad del ser cada mes sino algo más llevadero cada menos tiempo.
Aún así mantendré mi línea editorial que se basa en la corrección política y en no contar muchas anécdotas sobre mi vida (aunque sé que lo estáis deseando) por el impacto que el absurdo de mi devenir cotidiano puede tener en las masas. Tampoco creo que ponga aquí etiquetas y esas cosas para que la gente encuentre el blog. Mantengamos el ambiente familiar y agradable.

