A veces me paro a plantearme cosas un tanto absurdas como a qué concurso de televisión podría ir a ganar pasta. Bueno, absurdas en cierta medida porque cierto es que necesito parné. Pero más cierto es que me pone histérica verme en la caja tonta, así que un día tendré que resolver esa disyuntiva y ver si me puede más la necesidad económica o la estética.El caso es que yo siempre he querido ir a "Saber y ganar", que es el concurso de los culturetas, pero algo me dice que me ventilarían más bien pronto que tarde de los estudios de Sant Cugat. Con el de "50x15" me pasa una cosa muy rara y es que me cuelo en las primeras preguntas, que supuestamente son las más chorras. Claro que las que van de la 5 a la 10 las suelo acertar, pero si no llego porque respondo mal la pregunta ¿Qué afilan los afiladores? me puede dar algo. Con el de "Cifras y letras" me pasa algo parecido, saco las cifras sin dificultad, pero soy incapaz de formar palabras con cierta gracia. ¿A que me he equivocado de profesión? Con el de "Identity" me da la risa porque no acierto ni uno. Al final va a ser verdad que me faltan prejuicios. Y el de las cajas, con la suerte que tengo, no me llevo ni la docena de pasas.
El nuevo concurso de las canciones me pone histérica. Con lo melómana que me considero, podrían perfectamente eliminarme en la primera ronda si me ponen, por ejemplo, un tema de Estopa o similares. El de los niños repelentes de primaria ya lo han quitado, pero ese concurso me producía hasta dolor de estómago. Jamás podría decir lo de: "sé menos que un niño de primaria". Pregúntale a esos mocosos sobre el exsistencialismo ateo o la sociología post-modernista. Que conste que en mi colegio a los críos así de repelentes los corríamos a pedradas en el recreo.
Si no es por no ir, es que no me convence ninguno. Lo bueno sería que inventaran un concurso que consistiera en torturar a los niños de primaria y dieran mucho dinero por ello.

